En la infancia y en la adolescencia el malestar rara vez se presenta con frases bien ordenadas. Suele verse en casa y en el colegio: rabietas que se van de las manos, miedo a separarse, bloqueo ante los deberes, discusiones diarias, ansiedad social, problemas de sueño, dolores recurrentes, irritabilidad, aislamiento o un “me da igual” que en realidad es agotamiento.
Cuando la familia nos contacta suele llegar con una mezcla de preocupación y cansancio. Preocupación por el síntoma y cansancio por lo que pasa alrededor: rutinas que se rompen, tensión constante, sensación de ir improvisando. Es muy importante saber que cuanto antes se entiende el patrón, antes se puede intervenir con eficacia.
Nuestro equipo combina Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y Terapias de Tercera Generación, como la Terapia de Aceptación y Compromiso.
En cuanto a la forma de empezar: la primera cita suele ser con la familia. Esa conversación nos permite conocer el contexto con precisión y decidir el camino más adecuado para vuestro caso.
Para solicitar una sesión de psicología o psiquiatría con Pensaments Psicólogos Mallorca puedes hacerlo de la siguiente manera:
Actualmente solo atendemos con cita previa, por lo que no tenemos un servicio de urgencias para primeras visitas.
En psicología infantil y juvenil, se pueden pedir cita por muchos motivos sin que necesariamente exista un problema. Cada vez son más las familias que lo que quieren es prevenir, ofrecer un espacio seguro en el que potenciar el autoconocimiento, la regulación emocional y el desarrollo de habilidades y competencias.
Sin embargo, la mayoría de familias buscan ayuda profesional cuando lo que ocurre genera interferencia. Cuando el problema afecta al sueño, al colegio, a la convivencia, a las amistades o a la autoestima, es importante abordarlo. También cuando el síntoma se repite semana tras semana, aunque haya días “buenos”. Y cuando la familia siente que vive pendiente de evitar la próxima explosión o el próximo bloqueo.
Te mostramos algunos de los motivos de consulta más frecuentes en psicología infantil y juvenil:
Si el motivo encaja “a medias”, también es válido: lo importante es lo que está pasando y cómo está afectando.
En Pensaments Psicólogos Mallorca organizamos el proceso para que el menor se sienta seguro y la familia entienda lo que ocurre y por dónde se avanza.
La primera entrevista sirve para conocer el problema con detalle: cuándo empezó, cómo se expresa, en qué momentos aparece, qué lo empeora, qué lo calma, qué cambios han ocurrido alrededor y qué se ha intentado hasta ahora. También revisamos aspectos del desarrollo que orientan el trabajo: sueño, alimentación, salud, temperamento, hitos y funcionamiento en el colegio. En esta misma conversación acordamos cómo será la comunicación con la familia y cómo cuidamos la confidencialidad, especialmente en adolescencia.
Después vienen las sesiones con el menor.
Con niños y niñas usamos un lenguaje adaptado a su edad y recursos de expresión como juego terapéutico, historias, dibujo y tareas emocionales. Con adolescentes trabajamos desde entrevista clínica, autorregistros y objetivos personales. En ambos casos observamos con precisión qué dispara el problema, qué pasa justo antes y justo después, y qué habilidades se pueden potenciar. Si es necesario, podemos utilizar cuestionarios estandarizados para ansiedad, estado de ánimo, conducta o autoestima.
Tras esa fase, compartimos con la familia una explicación clara del caso y proponemos un plan individualizado de intervención.
Planteamos qué patrón se repite, qué lo alimenta y qué cambios conviene hacer. A partir de ahí se define un plan de intervención personalizado centrado en expectativas objetivas, alcanzables y realistas. No hablamos simplemente de “mejorar”, sino de aquello que se puede observar: ir al colegio de forma regular, dormir con una rutina estable, reducir explosiones semanales, acortar el tiempo de recuperación tras un enfado, volver a planes sociales, disminuir discusiones por pantallas o mejorar la convivencia en momentos críticos del día (mañanas, deberes, noche).
En estos casos el objetivo suele ser doble: bajar la intensidad de los picos y cambiar lo que pasa antes de que aparezcan. Se ajustan rutinas que influyen directamente en la irritabilidad (sueño, comidas, transiciones), se definen pocas normas claras y se entrenan respuestas adultas que evitan escaladas. En sesión practicamos con escenas reales de casa: cómo se dice un límite, cómo se corta una discusión que se dispara, cómo se actúa cuando hay gritos o insultos, cómo se retoma la conversación cuando el menor ya está más tranquilo. Y se entrena la reparación: volver a hablar de lo ocurrido sin discutir, aprender a pedir pausa, identificar señales corporales y elegir una alternativa antes del pico.
La ansiedad suele crecer cuando la evitación se instala como mecanismo. Por eso trabajamos con un plan gradual: se identifican las situaciones que dan miedo, se ordenan por dificultad y se practica paso a paso hasta recuperar autonomía. En consulta enseñamos habilidades para regular el cuerpo y la atención, y en casa se hace práctica breve y repetida. En ansiedad escolar, por ejemplo, se diseña un plan de entrada al colegio con pasos concretos, acordados con familia y, cuando conviene, coordinados con tutoría. En miedo a dormir, se trabaja rutina, exposición progresiva y reducción de conductas de comprobación que perpetúan el miedo, siempre de una manera personalizada, ya que es eso: la personalización lo que nos permite aumentar la eficacia.
En muchos niños y adolescentes el problema “visible” es conducta o bloqueo, y por debajo hay un autodiálogo muy duro o miedo a fallar. Aquí trabajamos pensamiento–emoción–conducta, relación con el error, habilidades sociales cuando hay vergüenza y hábitos realistas de estudio cuando hay presión. Con ACT introducimos valores por edad para que las decisiones se orienten por lo importante (amistad, autonomía, respeto, aprendizaje).
En adolescencia el trabajo suele necesitar acuerdos claros y conversaciones mejor estructuradas. Se entrenan límites aplicables en casa, negociación, reparación tras conflicto y regulación emocional. En pantallas, se crea un plan con horarios, lugares y consecuencias conocidas, evitando discusiones infinitas. Cuando aparecen autolesiones o conducta de riesgo, se aplica un protocolo clínico: evaluación del riesgo, plan de señales, medidas de seguridad y coordinación con recursos sanitarios si procede.
Además de esta guía (que planteamos solo a modo de ejemplo); es importante prestar atención a las siguientes variables: frecuencia, duración, impacto y desgaste familiar.
rabietas diarias muy intensas, miedo a dormir o separarse que altera la rutina, regresiones persistentes, dolores ligados a estrés, sueño alterado que afecta a toda la casa.
preocupación constante y rigidez, evitación del colegio o de situaciones sociales, explosiones ante tareas y normas, perfeccionismo con miedo intenso al error, aislamiento o conflictos sociales repetidos
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aislamiento mantenido, bloqueo académico por ansiedad o presión, conflictos diarios en casa con mucha intensidad, uso de pantallas como vía principal para regularse, autolesiones o conductas de riesgo.
Laura es un 10 como profesional y como persona. Estoy muy contenta con ella, es encantadora y con sus terapias he notado una gran mejoría de mi problema. Se adapta a ti, a tus tiempos, y es muy comunicativa y empática. Sin dudarlo la elegiría mil veces más porque estoy encantada con ella y con el trabajo que hace.
AP
La dedicación y la vocación de Núria es increíble, se nota cuando alguien ama lo que hace, los pacientes lo sentimos.
Julia
Cuando me la recomendaron ya había ido a varios psicólogos sin apenas resultados. Ella era mi última opción. Desde el primer momento sentí su implicación en mi caso y que estaba en manos de una gran profesional. Tuvo la capacidad de dar (por fín) con lo que me pasaba y de generar la esperanza de que a partir de ese momento todo iba a cambiar. Y lo consiguió. Mi vida dió un vuelco de 360º (a mejor). Nunca podré agradecerle lo suficiente todo lo que ha hecho por mí o todo lo que me ha enseñado durante este tiempo.
Martina D.
Estoy encantada con Marina, hay una comunicacion excelente, la terapia esta siendo toda una experiencia positiva y muy eficaz. Las instalaciones muy agradables con un ambiente relajante y siempre muy limpias.
Cristina
Me ha ayudado muchísimo a mejorar mi ansiedad ,a comprender que es lo que me pasa, te hace sentir cómodo, es lo mejor que pude hacer, necesitaba ayuda y la he recibido, me he sentido comprendida no tengo más que palabras de agradecimiento
Mónica
Magnífica ayuda terapéutica en la superación de un trastorno de ansiedad por estrés laboral y personal.
Juan Antonio
Laura fue genial, me guió durante todo el tratamiento y me hizo sentir escuchada y sobre todo a entender todas las fases por las que estaba pasando.
Helena
Muy cercana, resolutiva, y empática. Se nota que es toda una profesional, me he sentido acompañada desde el primer momento y enseguida empecé a percibir cambios y progresos desde las primeras sesiones. Ha sido toda una suerte haber dado con una profesional como ella.
A.F.
Con Nuria desde el primer momento me sentí como en casa, me trasmitió mucha seguridad y confianza, gracias por tus herramientas y por tu acompañamiento.
Alejandra
La terapia fue un proceso donde poder encontrarme y Laura ha sido una guía excepcional. Acudí por problemas de ansiedad y estrés laboral. Desde hace unos meses he notado cambios enormes y he podido recuperar la sensación de disfrutar. Estoy muy agradecida, gracias!!!
M.B.
Desde que empecé el proceso terapéutico hubo mucha confianza. Ambiente cálido, muy agradable y familiar en todos los aspectos. Con ello se pudo lograr a la perfección el objetivo inicial junto a otros aspectos descubiertos durante el proceso seguido, los cuales confirman la profesionalidad de Núria y el saber llevar cada situación individualizada. Muy agradecido de haber dado la confianza a la Núria y sin duda teniendo como primera opción en caso de necesitar acudir de nuevo.
Pablo F
* Opiniones verificadas por Doctoralia
A la primera sesión suelen acudir madre/padre/tutores legales. La entrevista con ellos permite recoger el contexto con detalle y organizar el proceso.
En custodia compartida se solicita consentimiento de ambos. Si la custodia es exclusiva o existen medidas judiciales, se revisa documentación.
Se trabaja con juego terapéutico y tareas emocionales adaptadas. El equipo observa regulación, tolerancia a la frustración y relación con normas. La familia recibe pautas para aplicar en casa.
Sí. En psicología infantil y juvenil se trabaja también con la familia: límites, rutinas, comunicación y manejo de conflictos.