Psicología parejas

Falta de tiempo, exceso de responsabilidades, problemas de vivienda… Son muchos los inconvenientes de nuestro estilo de vida que acaban afectando a las relaciones personales. Y, claro, están los obstáculos más clásicos: la rutina, los celos o las interferencias de las familias, entre otros. Para algunos, la terapia de pareja es el paso más inteligente, mientras que para otros, abordar los problemas de pareja desde uno mismo, es la solución. Y mejor antes de que se enquisten los conflictos. Porque no hay que acostumbrarse a convivir entre reproches, ni renunciar a la complicidad. En Pensaments entendemos la relación de pareja como un lienzo en blanco que cada uno de nosotros dibujamos con nuestro propio estilo de trazos. ¡Tenéis tanto que compartir como queráis!


  • Encontrar nuestra singularidad a través del amor

“El enamoramiento está sobrevalorado”, seguro que esta frase la has escuchado en más de una ocasión. Sobre todo, en boca de alguien que ha salido de una mala experiencia de pareja. Para los psicólogos sería más adecuado decir que el amor, con mucha frecuencia, está desenfocado. Se ha sublimado una forma única de enamoramiento, que se reproduce incansablemente en películas, canciones o literatura como incuestionable. O amas de esa manera incondicional, ciega y absolutamente entregada, o lo tuyo es otro tipo de sentimiento distinto del enamoramiento. ¡Una rigidez incompatible con la realidad!

Este es uno de los principales obstáculos que afrontamos en las consultas cuando se abordan las relaciones de pareja. Las relaciones amorosas se han idealizado tanto y, a la vez, se han estereotipado tanto que no sabemos cómo encajarlas en nuestro día a día. Deseamos vivir en pareja, pero nos frustra el modo en el que lo hacemos. Te lanzamos un mensaje de optimismo. Es posible disfrutar de todo lo que aporta esa convivencia sin estar todo el tiempo flotando en una nube de felicidad. En Pensaments no trabajamos con apriorismos, nuestro objetivo en terapia es el de experimentar las relaciones desde una perspectiva sana, en la que el amor no se confunda con el sufrimiento, y a través de la que podamos conocernos a nosotros mismos para afrontar nuestro futuro con alguien más . Primero os escuchamos y os conocemos, después encontramos entre todos las fórmulas más eficaces para relanzar ese proyecto común que es único porque es el vuestro.


  • Amar no es dejar de ser uno mismo

Si nos conoces, ya sabes que nuestra propuesta es siempre la de poner en valor la diferencia. Reivindicamos una forma de entender la psicología que responde al individuo como experiencia única e irremplazable. Esta es también la perspectiva con la que trabajamos en el ámbito de la psicología del amor y de la pareja. Y la aplicamos en sus dos vertientes, por un lado, cada pareja es un proyecto exclusivo y distinto. Pero, además, no nos olvidamos de que cada uno de los miembros de esa pareja sois personas autónomas y tenéis cualidades o necesidades propias. Incluso cuando habéis decidido compartir una parte de vuestra vida con alguien. ¡O precisamente por ese motivo!

A menudo, la terapia individual asociada al amor y la pareja es la terapia de las cosas sencillas, de saber quiénes somos, de ajustar expectativas, de devolverle su significado a las palabras. Compartir no es sinónimo de renunciar a nuestra independencia. Es entender quiénes somos, comprender como piensa y siente la persona que tenemos al lado, aceptar, aportar y enriquecer a nuestro compañero o compañera precisamente con nuestras cualidades o valores específicos. Tampoco implica que debamos tener una vida personal fuera de la común o que no podamos sentirnos frustrados. Ni estar obligados a una especie de telepatía en la que debemos desnudar todos nuestros pensamientos más íntimos, sin guardarnos nada de nuestra intimidad. No hay fórmulas mágicas que te garanticen que tu pareja no se romperá. Quizá es más interesante que, todo el tiempo que dure, sea vivido con ilusión por ambos.


  • Cuando en terapia aprendemos a aceptar un “adiós”

Incluso en el peor de los casos, cuando la persona que acude a consulta tiene claro que la salida es la ruptura, solicitar ayuda psicológica es una forma de gestionar un adiós digno en la relación de pareja, poner un punto final razonable y razonado. Cada relación de pareja es una experiencia única, y es positivo que podamos incorporarla al conjunto de nuestros recuerdos vitales sin resquemor, para no vivir con miedo ni contención el amor en futuras relaciones. Esta es la una de las utilidades más desconocidas que podemos extraer de la psicología del amor y de la pareja.

Sin embargo, es igual de importante poder integrar lo que ha sucedido, transformar el dolor en aprendizaje y reforzar nuestra autoestima y autoconcepto. Al menos, esa es nuestra experiencia como psicólogos. Amputar etapas de nuestra vida no aporta nada a nuestro crecimiento personal. Sí lo hace incorporar con normalidad aquellas experiencias que no salieron todo lo bien que deseamos. Reivindicamos el papel de las rupturas enriquecedoras. Aprendemos de nuestros fracasos si somos capaces de entender qué ha pasado.



  • La comunicación como clave de la convivencia

El ser humano es social por naturaleza. Necesitamos a los demás para desarrollarnos como personas. En todos los ámbitos de nuestra vida es imprescindible que sepamos transmitir al otro nuestras sensaciones, aspiraciones o, ¿por qué no?, también nuestras quejas y disconformidades. La comunicación es la herramienta más humana de la que disponemos. Desde la psicología del amor y la pareja vamos a orientarte para que puedas gestionar esa comunicación a favor de tu relación. No se trata de que la uses como arma arrojadiza, sino como puente tendido para que os facilite la comprensión

Después de años de trabajo en psicología de pareja, tenemos mucho que compartir contigo. Para empezar, que nuestra intervención profesional solo tiene sentido y será efectiva si quieres aprender cómo funciona el amor, más allá de lo que la sociedad nos ha enseñado. En Pensaments necesitamos escuchar cómo experimentas tu relación para poder ayudarte y facilitar ese punto de reencuentro que te permita sentirte mejor contigo mismo, para que así puedas volver a sentirte bien con tu pareja.

Cuando abordamos las relaciones de pareja desde uno mismo, los profesionales trabajamos para eliminar el ruido, esas interferencias que distorsionan lo que realmente os está sucediendo. A veces es imprescindible detenerse en pequeños detalles porque son los que están minando la relación. Pero, en otras ocasiones, solo sirven para enmascarar las verdaderas dificultades. Cada paso que percibas como una mejora en tu estado anímico es un avance. No es necesario que el ritmo sea exactamente el mismo para los dos, porque lo importante en este proceso es que puedas sentir que  progresas. Es un proceso en el que el aprender a dialogar desde la empatía que nos llevará a conocernos más.