¿Cómo gestionar la autocrítica negativa?

A veces, siendo muy riguroso al valorarte, te conviertes en tu peor enemigo. Entre la absoluta condescendencia y un exceso de autocrítica negativa, existe un deseable equilibrio, que es posible alcanzar siguiendo estas pautas.

 

¿Cuándo la autocrítica negativa excede sus límites?


La única forma de ir evolucionando como personas es tener la capacidad de superar nuestros fallos. De hecho, el proceso de aprendizaje es, en gran parte, un trabajo basado en la metodología del ensayo y error. Un mecanismo similar al método empírico que usan los investigadores y científicos. Pero, si en este contexto, abusas de la autocrítica negativa, puedes acabar bloqueado.

 

Sin darte cuenta, estás usando esta herramienta para ayudarte en muchas de tus tomas de decisiones. Y, si tienes un enfoque equivocado, con una actitud demasiado crítica contigo mismo, estás saboteando tu propia felicidad. Te ponemos dos ejemplos prácticos, para que visualices a qué nos referimos con exceso de autocrítica negativa:

 

  • Imagina que, usando este método de prueba/fallo, te vas poniendo un mismo vestido en varios colores, para comprobar cuál es el que más te favorece. Si te miras al espejo y a todos les sacas un fallo, podrías acabar por renunciar a ir a ese evento que tanto te apetece ¡Simplemente, porque no tienes un vestido favorecedor!
  • Otro supuesto, estás con el borrador de una carta de presentación para solicitar un trabajo. En cada relectura, le encuentras algún fallo, cuando no es una coma, es que no das con un sinónimo adecuado. Así, hasta que acabas, rompiéndola y no mandando tu candidatura.


Sabemos que son ejemplos algo simples. Pero, el mecanismo es el mismo que usas para juzgar tus emociones y actuaciones. Y, claro, si la mayoría son valoraciones negativas, acabas siendo más autodestructivo que otra cosa. Por eso, es importante que encuentres la manera de analizar con una perspectiva equilibrada tus actos y sentimientos.

 

Consejos para educar a tu espíritu autocrítico


Recuerda, la clave para ir evolucionando y sintiéndote mejor contigo mismo pasa por tener un patrón de aprendizaje acertado. Básicamente, estos serían sus ejes:

 

  • Ser capaz de analizar tu conducta.
  • Hacerte responsable de tus errores.
  • Mejorar aquellos aspectos en los que quieras crecer, siempre siendo consciente de tus limitaciones. Es decir, con una gestión de las expectativas razonable, no desproporcionada.
  • Conseguir que tu autoestima no se vea afectada durante este proceso.


Seguro que es muy fácil hablar en el plano teórico. Pero, ¿cómo lo haces en tu día a día para rebajar esa autocrítica negativa? Estos consejos son los que deben marcar ese cambio de actitud que necesitas.

 

1. Flexibilidad para frenar tu autocrítica negativa


Nos hemos acostumbrado a simplificar, a ver todo en blanco o negro. Algo es correcto o equivocado, está bien o está mal. Tanta dicotomía nos empobrece como personas y como sociedad y, por supuesto refuerza tu autocrítica negativa.

 

Así que, apuesta por relativizar todo, hasta lo que parece más serio y concienzudo. Reivindica los matices, los detalles y huye de las sentencias. Por cierto, ya puestos, aplica esta flexibilidad a otras personas y a la vida en general.

 

2. Revisa tus objetivos y metas


Tener unas expectativas poco realistas sobre ti o sobre cualquier proyecto que te plantees, puede llevarte a la frustración. Y tanto por exceso, como por defecto.

 

Si tus aspiraciones son demasiado ambiciosas, es más que probable que no las alcances. Además, en el camino, tu autocrítica negativa va a incrementarse.

 

Cuando no te pones retos o son insignificantes, aunque no seas consciente, estás experimentando un estado de baja autoestima. Con matices, como siempre. Nos referimos a que sea el talante que aplicas a tu actuación general, no a asuntos puntuales. Porque, ser consciente de tus debilidades, es una prueba de madurez.

 

Para controlar este tema de las expectativas, es muy práctico que despieces el objetivo en pequeños retos y te pongas un calendario para ir superando etapas. Y, por cierto, intenta que sean objetivos fáciles de evaluar, para que no haya dudas de tus éxitos.

 

3. Aprende a perder


En este año de juegos olímpicos, aplícate esa máxima de los deportistas: para saber ganar, hay que saber perder. Es esencial que, desde niños, nos eduquen en esta filosofía de disfrutar del proceso, del camino, sea cual sea el resultado final.

 

Sabemos que es una total contradicción con esta sociedad de triunfadores que nos envuelve. Pero, merece la pena salirse del redil, en este tema.

 

Y, un último consejo, que es muy valioso para no estar controlado por una autocrítica negativa excesiva. Se trata de quererte más a ti mismo, independientemente de tus logros o fracasos.

 

Cree en ti y en tus posibilidades. Así lo hacemos, desde Pensaments Psicólogos Mallorca. Por supuesto, nos encantaría demostrártelo ya en nuestra primera cita.

Marian Batle

Directora de Pensaments Psicólogos Mallorca

Psicóloga Colegiada B-01444

Centro sanitario autorizado n. 4036

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Soy Marian Batle, psicóloga general sanitaria (COPIB B-01444) y directora de Pensaments Psicólogos Mallorca. Estoy especializada en Terapia Cognitivo-Conductual, Neurociencias, Terapias de Tercera Generación (ACT) y EMDR.

Acompaño cada proceso desde enfoques con base científica, para que el cambio se traduzca en una vida más plena y consciente.