Los avances tecnológicos y la interconexión nos han traído grandes ventajas. Sin embargo, también hay una cara oscura que afecta al uso de redes sociales y la salud mental, especialmente entre los más jóvenes. Analizamos esas consecuencias y cómo combatirlas.
La relación entre redes sociales y salud mental
Es casi imposible imaginarnos sin utilizar el móvil o internet en nuestra vida cotidiana. Lo usamos para todo, para hacer gestiones, para buscar información y, ¡cómo no!, para relacionarnos. Hasta aquí nada que objetar.
Pero, inmediatamente, viene la segunda parte. ¿Cuánto tiempo eres capaz de estar sin mirar una pantalla? ¿Qué haces si te dejas el móvil en casa cuando solo has salido para comprar el pan, te vuelves corriendo a cogerlo? Este es el problema más generalizado, el de la dependencia.
Dentro de esta utilización excesiva, cobran mayor importancia los riesgos de las redes sociales para la salud mental juvenil, una etapa muy delicada en el proceso de formación de las personas.
Porque no solo hablamos de dependencia, sino de otros impactos negativos muy preocupantes. Pensemos que, el principal uso que le dan los jóvenes a sus dispositivos es el de interconectarse entre ellos, es su ventana al mundo y su forma esencial de socialización. Por tanto, puede cambiar su forma de entender el mundo y cómo estar en él.
¿Cómo afectan las redes sociales a la salud mental en adolescentes?
Nuestros niños y jóvenes son lo que se conoce como nativos digitales, es decir, no conocen un mundo sin internet ni tecnología. Eso hace que les resulte más sencillo utilizarlos y beneficiarse de estos avances.
Pero, a la vez, están más expuestos y con menos herramientas para manejarse adecuadamente, porque están en proceso de maduración. De ahí que, el impacto de las redes sociales en la salud mental adolescente tenga consecuencias muy específicas.
Un refugio que aísla
Desde siempre, una de las señales del cambio de la infancia a la adolescencia era la exigencia de tener un espacio propio. Las típicas reclamaciones de redecorar la habitación para hacerla más suya y, sobre todo, las “puertas cerradas”. Los adolescentes de todos los tiempos convertían su habitación en su refugio.
Con la llegada de las redes sociales, esta situación se intensifica. Porque antes de la digitalización, tenían que compatibilizar su necesidad de intimidad con la de salir para socializar. Ahora, lo tienen todo en uno y eso puede degenerar en aislamiento.
Consejo: Hay que fomentar las actividades extraescolares, especialmente las enfocadas a la diversión, no tanto al estudio. En casa, los teléfonos deben dejarse fuera en determinadas situaciones, en la mesa comiendo, si vemos juntos una película. Por supuesto, ¡los adultos dando ejemplo!
Distorsión de la realidad
Una cosa es informarse y otra muy distinta ver el mundo solo a través de internet. Este es uno de los riesgos de las redes sociales para la salud mental juvenil más extendido. Si los jóvenes solo ven imágenes preciosas, de un mundo idílico, será más difícil que sean capaces de afrontar las dificultades cotidianas.
En el otro extremo, ninguno somos ajenos a la cantidad de violencia que se puede visualizar en las redes sociales. Un verdadero peligro para los adolescentes, que pueden trivializar con las actitudes violentas. Sin olvidarnos del capítulo aparte que supone el acceso a la pornografía y su impacto en la educación afectiva.
Consejo: Los adultos tenemos que supervisar lo que ven los menores. Sabemos que es complicado, pero es imprescindible saber qué ven nuestros hijos. ¿A que intentas saber dónde va cuándo sale de casa? Pues, aplica el mismo criterio a internet.
Exposición a los haters
Por desgracia, el bullying y el acoso son problemas especialmente preocupantes entre jóvenes y adolescentes. La figura que mejor representa esta actitud son los haters u odiadores que, actuando en las redes sociales tienen la ventaja de estar activos 24/7 todos los días del año. El acosado no tiene dónde refugiarse, salvo que se desconecte totalmente.
Es evidente que las secuelas de sufrir estos ataques son muy graves para la salud mental de los jóvenes. Sin duda, afecta a su autoestima y puede derivar en problemas de ansiedad, estrés o depresión.
Consejo: Mantente alerta ante cualquier cambio en las costumbres o estado de ánimo de tus hijos. Sobre todo, sus reacciones tras consultar las redes sociales.
No hay duda sobre la relación entre las redes sociales y la salud mental de los adolescentes.
Como adultos, tenemos que supervisar, contrarrestar y mantenernos alerta como hacemos con los posibles peligros de la vida real. En Pensaments Psicólogos Mallorca estamos a tu lado y te ofrecemos apoyo psicológico para adolescentes.
Directora de Pensaments Psicólogos Mallorca
Psicóloga Colegiada B-01444
Centro sanitario autorizado n. 4036
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Soy Marian Batle, psicóloga general sanitaria (COPIB B-01444) y directora de Pensaments Psicólogos Mallorca. Estoy especializada en Terapia Cognitivo-Conductual, Neurociencias, Terapias de Tercera Generación (ACT) y EMDR.
Acompaño cada proceso desde enfoques con base científica, para que el cambio se traduzca en una vida más plena y consciente.
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