Cómo identificar a las personas controladoras en tu vida

Todos necesitamos establecer relaciones sociales. Pero, no a cualquier precio. Las personas controladoras no te van a proporcionar ese apoyo emocional que buscas. Con estas pautas conseguirás alejarte de esas relaciones tóxicas y de las personas que te manipulan.

 

Señales de una persona manipuladora

 

Cada vez que tratamos un asunto relacionado con los sentimientos y tus relaciones personales, comenzamos aplicando matices. ¿Qué te queremos decir? Pues que la mayoría de las personas atravesamos vaivenes, que inevitablemente solemos trasladar a nuestras relaciones.

 

Tener una actitud controladora en un momento puntual o ante una situación muy concreta, no es lo mismo que convertirlo en el rasgo que define una relación. Por supuesto, incluso en ese caso, conviene hablarlo y superarlo.

 

Pero, ahora, lo que nos interesa es ser capaces de identificar a las personas controladoras. Estos son sus rasgos más significativos:

 

La intromisión y búsqueda de debilidades ajenas

 

Tener información es esencial para poder manipular a una persona. Y, especialmente, saber tus puntos más débiles, porque por ahí pueden influirte.

 

Claro que es normal que tus amigos y allegados se preocupen por ti, que te pregunten y quieran conocerte mejor. Pero, eres tú quien debe marcar el ritmo y la profundidad de lo que compartes.

 

Consejo: Ponte alerta si son demasiado insistentes y quieren abarcar hasta los detalles más íntimos y sobre cualquier aspecto de tu vida.

 

Tienen actitudes paternalistas

 

Hay padres que adoptan una actitud sobreprotectora con sus hijos. Les supervisan en exceso y toman todas las decisiones por ellos. Este es el tipo de paternalismo al que nos referimos respecto a las personas manipuladoras. Una actitud que ya es negativa en las relaciones paterno-filiales, igual que entre adultos.

 

Consejo: Cuidado porque pueden ser muy sutiles, simplemente ofreciéndose a hacer una gestión en tu nombre, sobre todo, esas que saben que te resultan más incómodas o agotadoras. La escala suele ir creciendo, hasta que intentan hacerse cargo de todo.

 

Las personas controladoras te aíslan

 

Como estás viendo, todos estos rasgos que definen a los manipuladores están muy interrelacionados entre ellos. Te “investigan” para tener información sobre tus debilidades. Después, se ofrecen para ayudarte y hacerte la vida más fácil.

 

El siguiente paso en la escala es el de separarte de otras personas. Es lógico, cuantos menos amigos tengas, mayor será tu dependencia de tu controlador.

 

Consejo: Ese aislamiento se trabaja desde distintas perspectivas. No creas que van a empezar pidiéndote que no vayas aquí o no hables con no sé quién. Es mucho más sibilino. Puede que se ofrezcan para acompañarte a esa cena de familia y, de paso, caiga algún comentario que desacredite a tu hermano o a tu madre.

 

Son muy poco flexibles

 

Nada pone más nervioso a una persona controladora que un imprevisto o una sorpresa. Son situaciones que se les escapan de las manos, no pueden manejarlas a su antojo. Por eso, además, tienden a no cambiar las rutinas o las costumbres, ni admiten cambios en la forma de abordar cualquier tarea. Y, por supuesto, las iniciativas y decisiones deben ser suyas.

 

Consejo: Huye de las relaciones desequilibradas, en las que el peso de las responsabilidades recae siempre en el mismo. A menudo, nos dejamos llevar porque, en el día a día, resulta muy cómodo que nos hagan todo. Sin embargo, te estás metiendo en un círculo de dependencia y control que te acabará complicando la vida.

 

Cómo tratar con personas controladoras

 

Aunque ya te hemos ido dando algunos consejos concretos, estas últimas recomendaciones te ayudan a alejarte de cualquier tipo de manipulador que quiera controlarte:

 

  • No te enzarces en batallas argumentativas. Mira que siempre recomendamos el diálogo y el intercambio de ideas. Pero, las personas controladoras no suelen razonan, no cambian de opinión.
  • Marca tus límites y no te los saltes. Recuerda lo importante que es, en general, que sepas decir que no. En este caso, aún más.
  • Reflexiona sobre lo que te aporta esa relación. Una de las razones por las que nos sometemos a ese control es por comodidad, como ya te decíamos. Pero, hay más. Entre otras, la baja autoestima o el miedo al conflicto. Si lo detectas, vas a mejorar tu vida en dos sentidos, librarte de esa relación tóxica y crecer como persona.

 

Las personas controladoras son una influencia negativa, provocan relaciones tóxicas en las que nadie sale beneficiado. No necesitas ese tipo de compañías, por mucho que te parezca que es un apoyo y compañía que te conviene. ¡Puedes conseguirlo! Y, siempre puedes contar con el equipo de Pensaments Psicólogos Mallorca si te hace falta apoyo psicológico.

Marian Batle

Directora de Pensaments Psicólogos Mallorca

Psicóloga Colegiada B-01444

Centro sanitario autorizado n. 4036

Tel. y Whatsapp: 638 54 00 60

Carrer de Sant Miquel, 46, 2º

www.pensaments.es 

 

Soy Marian Batle, psicóloga general sanitaria (COPIB B-01444) y directora de Pensaments Psicólogos Mallorca. Estoy especializada en Terapia Cognitivo-Conductual, Neurociencias, Terapias de Tercera Generación (ACT) y EMDR.

Acompaño cada proceso desde enfoques con base científica, para que el cambio se traduzca en una vida más plena y consciente.