El impacto del estrés en tus emociones y cómo combatirlo

¿Te preocupa el impacto del estrés sobre tu bienestar? Si eres parte de la multitud de personas que vivimos estresadas, te va a interesar descubrir algunas estrategias y consejos que ayudan a reducirlo.

 

¿Quién no está estresado?


Casi ni tenemos que detenernos en explicar lo que es el estrés o sus causas. Por desgracia, es más que probable que hayas vivido en primera persona una de estas etapas en las que vas a toda velocidad, saltando de una actividad a otra y con la sensación agobiante de que no llegas. No en vano, se considera que es la gran pandemia de las sociedades modernas.

 

Sin embargo, el estrés no debería ser algo negativo. En principio, es la herramienta que tenemos a nuestra disposición para poder reaccionar rápidamente ante ciertas situaciones, sobre todo, las que percibimos como peligrosas. El problema viene cuando elevamos el nivel de autoexigencia, no tenemos medida sobre nuestras responsabilidades y acabamos angustiados y estresados.

 

Impacto del estrés en tus emociones


Llegados a este punto, no solo hay secuelas físicas y en tu salud, de las que habrás oído hablar en muchas ocasiones. También, hay un impacto del estrés en tu estado emocional, al que se suele prestar menos atención y, sin embargo, va afectando a tu calidad de vida.

 

Estos son algunos de los daños emocionales más habituales entre quienes viven estresados:

 

  • Cambios de estado de ánimo bruscos y continuados. Este punto, además del desequilibrio e incertidumbre que te genera, dificulta las relaciones sociales, ya que nadie acaba entendiendo tus reacciones.
  • Irritabilidad. No solo eres una montaña rusa de emociones, es que lo que predomina es el mal humor y la tendencia a saltar y enfadarte a la mínima.
  • Te cuesta concentrarte o prestar atención. Un peligroso impacto del estrés en tus emociones, ya que acaba repercutiendo en tu rendimiento laboral o académico. Tampoco, resulta agradable que tus amigos o gente cercana te reproche que no les atiendes o escuchas.
  • Pierdes la capacidad de disfrutar. Estás tan inmerso en tu frenética realidad que dejas de experimentar el placer de esos pequeños detalles de la vida cotidiana. No creas, ¡tampoco disfrutas de tus grandes momentos o éxitos!
  • Acabas teniendo la sensación de que no vives. ¿Te suena esa imagen de estar viendo la realidad desde fuera de tu cuerpo que sale en algunas películas? Pues, el estrés puede tener un impacto similar, el de vivir en piloto automático.


Consejos para combatir el estrés


No te lo pienses, ni tengas miedo o vergüenza. Si llevas estresado tanto tiempo que ya ni te acuerdas o empiezas a notar que el impacto del estrés en tus emociones y en tu salud se intensifica, es conveniente que pidas ayuda psicológica. Por muy extendido que esté el problema, eso no quiere decir que tengas que resignarte a vivir así.

 

Además, para manejarte con un estrés más intermitente, que se ajusta a determinadas circunstancias o tienen una intensidad menor, puede serte útil aplicar estas pautas.

 

1. Reconoce que estás estresado


Como siempre, no hay forma de solucionar un problema, si no eres capaz de identificarlo. Ya te decíamos que, el hecho de que esté muy generalizado, puede hacer que normalicemos el estrés. Y no, ¡no tenemos que vivir en constante estado de estrés!

 

2. Es el momento de pisar el freno


Reflexiona y comienza a introducir algunos cambios en tu rutina. No seas el primero en ofrecerte siempre a llevar a los niños del equipo a los entrenamientos. Ni te adjudiques la responsabilidad de sacar al perro todos los días. O, es el momento de ser capaz de irte a la cama sin recoger la cocina.

 

En resumen, comienza a conjugar verbos tan interesantes como: compartir, delegar e, incluso, procrastinar.

 

3. Piensa en positivo


Intenta relegar los pensamientos negativos o matizarlos todo lo que puedas. Nada afecta más a tu nivel de estrés que convencerte de que no sirve ese esfuerzo que haces, que ni llegas, ni resuelves. Tienes que fijarte en los aspectos positivos, en lo que vas consiguiendo. Y ten en cuenta que no eres infalible, que te equivocas como todo el mundo.

 

4. Déjate cuidar


Fíate de esa red de relaciones que has logrado establecer. En esta ocasión, para que te apoyen, para que te mimen y te quieran. No pasa nada por pedir ayuda, por reconocer que te sientes superado. ¡Verás la cantidad de cariño que tienen para darte! Y el poder sanador que tiene sentirte arropado y querido.

 

No minimices el impacto del estrés en tus emociones, cuanto más profundo cale, más daño puede hacerte. En Pensaments Psicólogos Mallorca estamos siempre preparados para escucharte y darte apoyo psicológico.

Marian Batle

Directora de Pensaments Psicólogos Mallorca

Psicóloga Colegiada B-01444

Centro sanitario autorizado n. 4036

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Soy Marian Batle, psicóloga general sanitaria (COPIB B-01444) y directora de Pensaments Psicólogos Mallorca. Estoy especializada en Terapia Cognitivo-Conductual, Neurociencias, Terapias de Tercera Generación (ACT) y EMDR.

Acompaño cada proceso desde enfoques con base científica, para que el cambio se traduzca en una vida más plena y consciente.