5 técnicas de relajación frente el estrés

Que vivimos con un ritmo desenfrenado es una obviedad incuestionable. En este contexto, llegar a casa, tirarte en el sillón y poner cualquier cosa en la tele puede servirte para descansar. Pero, si lo que atraviesas es una época de estrés, vas a necesitar algo más. Prueba con estas técnicas de relajación. Ponerlas en práctica es fácil y te garantizamos que los resultados son sorprendentes.

 

Consejos previos para hacer ejercicios de relajación


¿Qué es la relajación? Porque antes mencionamos que hay personas que combaten el ajetreo diario y la rutina viendo una serie, leyendo o dando un paseo. Eso es genial, pero cuando hablamos de técnicas de relajación nos referimos a algo más que una serie de ejercicios para sentirnos más calmados y tranquilos. Lo que se busca es alcanzar un estado de bienestar superior.

 

Existen numerosas técnicas de relajación, todas ellas son eficaces. La clave está en que encuentres la que te funciona a ti. Lo que haces tiene que resultarte placentero, si no te agrada, tu cuerpo y tu mente se mantendrán en tensión. Y, además, debes adoptar ciertas medidas previas. Igual que no se te ocurre ir a hacer deporte con los zapatos y el traje que llevas al trabajo, para practicar estas técnicas de relajación tienes que:

 

  • Buscar un rincón de casa tranquilo, sin distracciones tecnológicas.
  • Lo ideal es el silencio. La música ambiente impone sus ritmos de forma inconsciente y de lo que se trata es de que tu cuerpo encuentre sus propios ritmos.
  • Imponte una rutina de horario, siempre el mismo.
  • Viste con ropa holgada, cómoda y sin zapatos.
  • No practiques después de comer, es preferible hacerlo antes.
  • Al finalizar, no te levantes rápidamente. Tómate un par de minutos antes de reactivarte de nuevo.


5 técnicas de relajación


Y ahora sí, vamos con nuestras propuestas de ejercicios de relajación. Insistimos en que lo importante es que tú decidas. También, puede ser que te apetezca probar varios o elegir dependiendo del momento.

 

1. La respiración profunda o diafragmática


Es, probablemente, la más clásica y conocida de todas las técnicas de relajación. A su favor juega que es fácil de aprender, se practica en cualquier sitio y sus efectos contra el estrés son inmediatos:

 

  • Siéntate con la espalda recta.
  • Ponte una mano en el pecho y otra en el estómago.
  • Respira por la nariz hasta que notes que se mueve la mano del estómago. Si la mano que se mueve es la del pecho, es que estás realizando una respiración superficial y tienes que modificarlo.
  • Exhala lentamente por la boca, mientras contraes los músculos del abdomen.


2. La técnica de relajación rápida


En este caso, nos fijamos en una opción que está pensada para que la practiques varias veces al día, en cualquier parte y, ¡sin preparación previa! Es tan sencillo como fijarte en un objeto que te resulte agradable, como una planta, un cuadro, el paisaje desde una ventana.  Se trata de focalizar tu mente en él y realizar 3 o 4 respiraciones profundas seguidas. Notarás cómo se relaja tu tensión muscular.

 

3. Relajación muscular de Jacobson


Esta técnica fue desarrollada a mitad del siglo XX por Jacobson, un médico estadounidense. Te la recomendamos especialmente para momentos de estrés por exceso de actividad física. También, requiere de algo más de tiempo, tenlo en cuenta antes de comenzar. Básicamente, consiste en tensar y destensar distintos grupos musculares sucesivamente.

 

  • Haz unas respiraciones profundas para quitarte tensión.
  • Puedes comenzar por un pie. Contráelo al máximo, aguanta durante 10 segundos, y relájalo.
  • Concéntrate en la sensación que te ha provocado.
  • Ve repitiendo el proceso: en el otro pie, en los gemelos, los muslos, el abdomen… hasta llegar al rostro.


4. Escáner o exploración corporal


Similar a la relajación de Jacobson, la exploración corporal cambia porque su objetivo es centrarte en sensaciones, no en tensar músculos. La idea es que revises tu cuerpo, parte a parte, con los ojos cerrados, como si estuviese pasando por un escáner.

 

5. La última de las técnicas de relajación: el Mindfulness


Sin duda, una práctica en auge. ¡No puedo creer que no hayas oído hablar de ella! También se conoce como la técnica de conciencia plena. Su gran ventaja es que se adapta a cualquier situación, mientras caminas o haces deporte o, incluso, al comer. Consiste en estar atento a todas tus sensaciones y ser consciente de lo que te rodea.

 

Básicamente, el Mindfulness es una forma de meditación. Para aprender, es interesante que comiences paso a paso, después serás capaza de alcanzar ese estado mental de equilibrio en cualquier momento:

 

  • Ponte en una posición cómoda.
  • Encuentra un punto de enfoque, que puede ser interno o externo.
  • Toma una actitud observadora, no crítica, sobre ese objeto o sensación.
  • No permitas que otros pensamientos o estímulos interfieran, vuelve a focalizar tu mente en ese punto.


Es posible que pongas en práctica estas técnicas de relajación por tu cuenta, ya ves que no tienen complicación. Pero, si necesitas ayuda, en Pensaments Psicólogos Mallorca te orientamos en esos primeros momentos.