Ansiedad y cansancio: ¿Tienen relación?

Aunque no son lo mismo, es frecuente que ansiedad y cansancio se manifiesten simultáneamente. Un fenómeno en el que merece la pena profundizar, sobre todo, para que sepas cómo reaccionar.

 

Descifrando la relación entre ansiedad y cansancio


Recordemos que la ansiedad es una reacción natural de alerta del cuerpo ante un peligro. Lo habitual es que se produzca una tensión muscular e, incluso, una aceleración del ritmo cardíaco, entre otros síntomas. También, pueden aparecer alteraciones en la alimentación y el cansancio. Es evidente que si el estado de ansiedad se prolonga o se cronifica, te sientas cansado.

 

Por su parte, el cansancio puede tener un origen físico o mental. Es decir, te cansas después de tener una actividad física intensa. Pero, también, te sientes cansado en momentos de preocupación, por estrés o cuando no has dormido o comido bien. Lo que ocurre es que, si esa fatiga sigue y sigue, puede acabar derivando en un estado de ansiedad.

 

Así que, como hemos visto, aunque ansiedad y cansancio pueden presentarse de manera independiente, también son vasos comunicantes. Es más, si se establece esa relación bidireccional, puedes terminar inmerso en un círculo vicioso interminable en el que ansiedad y cansancio se vayan retroalimentando.

 

Cuando la ansiedad deriva en cansancio


Vamos a dejar de lado, al menos en este momento, ese cansancio consecuencia de una enfermedad, una actividad física o mental intensa o que tiene una causa muy concreta y fácilmente identificable. Como psicólogos, es más habitual que nos encontremos con personas cansadas como producto de su ansiedad.

 

Y, ¿cómo lo identificamos? Pues, básicamente, fijándonos en la presencia de alguno o todos estos síntomas.

 

1. Ansiedad y cansancio físico y mental


La fatiga que surge como consecuencia de un estado de ansiedad suele ser una sensación integral, física y mental. La tensión muscular hace que se te agote la energía. Además, mantenerte en alerta provoca esa percepción de que la cabeza te va a estallar.

 

2. Dificultad o incapacidad para concentrarte


Estás cansado y, además, no tienes capacidad para prestar atención a nada. Ni siquiera a actividades tan simples como ver una película. Vale, estás sentado delante de la tele o frente a la pantalla del cine, pero no te estás enterando de nada de lo que allí se muestra.

 

3. Un estado anímico inestable


Cuando se combinan ansiedad y cansancio, tu carácter se ve afectado. Propicia una inestabilidad en tu estado de ánimo, que transita de la tristeza al exceso de efervescencia sin que haya motivos para el cambio. E, incluso, presentas una tendencia mayor a la alteración y la irritabilidad.

 

4. Dolor de cabeza


Uno de los síntomas físicos que produce esa fatiga derivada de la ansiedad es el dolor de cabeza. Primero, porque esa tensión muscular de la zona de los hombros o cuello puede causar ese malestar. Y, claro, estar constantemente preocupado también acaba en migrañas.

 

5. La alteración del sueño


Si hay algo que tienen claro todos los expertos en el sueño es que nunca hay que llevarse las preocupaciones a la cama. Una propuesta difícil de cumplir para alguien que sufre ansiedad. Sin embargo, lo único que consigues es dormir peor y, por supuesto, cada vez estar más cansado.

 

Consejos para reducir esa ansiedad y cansancio


Justo ese último punto, nos viene fenomenal para explicar la importancia de combatir este fenómeno de cansancio y cuadros de ansiedad combinados. Porque, como ocurre con el insomnio o la falta de sueño, cuanto más se prolonga, más se complica la solución.

 

No pierdas la esperanza. Si has identificado que tienes este problema de ansiedad y cansancio, hay algunas medidas que puedes tomar:

 

  • Tener actividad física regular. Sí, aunque parezca una contradicción, hacer deporte o tener una actividad física rutinaria, ayuda a combatir el cansancio. Y, a la vez, a rebajar tu nivel de ansiedad.
  • Técnicas de meditación en cualquiera de sus variantes. Te aconsejamos que estas prácticas de relajación las practiques lo más cerca posible de la hora de acostarte. Está demostrado que facilitan el sueño profundo y reparador.
  • Cuida tu alimentación. Otro clásico, pero es que somos lo que comemos. Lleva una dieta equilibrada, para evitar problemas digestivos, reponer la energía y sentirte mejor.


No te olvides de la fatiga mental. Además de dormir bien, es importante que revises tu agenda de actividades y la despejes, por lo menos, en las horas más cercanas a la noche.


Ansiedad y cansancio son dos problemas que pueden afectar a tu calidad de vida cuando se presentan por separado. Pero, más aún, si se combinan y retroalimentan. No dejes pasar el tiempo. En Pensaments Psicólogos Mallorca te ayudamos a contar con herramientas psicológicas para superarlo.

Marian Batle

Directora de Pensaments Psicólogos Mallorca

Psicóloga Colegiada B-01444

Centro sanitario autorizado n. 4036

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Soy Marian Batle, psicóloga general sanitaria (COPIB B-01444) y directora de Pensaments Psicólogos Mallorca. Estoy especializada en Terapia Cognitivo-Conductual, Neurociencias, Terapias de Tercera Generación (ACT) y EMDR.

Acompaño cada proceso desde enfoques con base científica, para que el cambio se traduzca en una vida más plena y consciente.