Bloqueo Emocional: ¿Qué es y cómo puedo gestionarlo?

Todos hemos vivido en algún momento esa sensación de parálisis total, de ser incapaces de avanzar. Es lo que en Psicología conocemos como bloqueo emocional de forma genérica, aunque se presenta con muy diversas manifestaciones y niveles de gravedad. Un problema más frecuente de lo que parece y en el que merece la pena profundizar.

 

Causas del bloqueo emocional

 

En numerosas ocasiones, el origen de determinados problemas psicológicos hay que enmarcarlo en una distorsión de los mecanismos de defensa naturales que tiene nuestra mente. El bloqueo emocional es un buen ejemplo. Surge ante una experiencia dolorosa o compleja que nos genera unas emociones difíciles de gestionar. Esa paralización tendría por objeto darnos tiempo para entender lo que nos ocurre y encontrar la forma de manejarlo.

Entre las situaciones clásicas que provocan un bloqueo emocional podemos destacar:

 

  • La pérdida de un ser querido, especialmente cuando se produce de manera inesperada.
  • Una experiencia traumática, como enfermedad, accidente o una catástrofe natural, ante la que no sabemos cómo actuar o hay poco que podamos hacer para evitarla.
  • Un despido laboral o un conflicto grave en el trabajo, dos acontecimientos que conllevan frustración y pérdida de confianza.
  • Rupturas emocionales con personas muy cercanas. Hablamos, claro, de la separación de una pareja, pero también de hijos, hermanos, padres o buenos amigos.

 

Además, hay personas más predispuestas a sufrir bloqueos emocionales. Por ejemplo, quienes padecen una situación de estrés profunda y que se prolonga en el tiempo. También, los individuos con dificultad para gestionar las emociones o que están acostumbrados a reprimir lo que sienten.

 

¿Cómo puedes identificar el bloqueo emocional?

 

Más allá de un desbordamiento emocional puntual, es importante que aprendas a identificar si lo que experimentas es un bloqueo. Estos son los síntomas más habituales y ten en cuenta que no es necesario que se manifiesten todos, ni de manera simultánea, basta con que te reconozcas en algunos de ellos:

 

  • Apatía generalizada, acompañada de una sensación física de cansancio
  • Dificultad para expresar lo que sientes y para coordinar pensamientos coherentes.
  • Incapacidad de sentir, lo que en Psicología denominamos alexitimia.
  • Síntomas físicos relacionados con la imprecisión motora, es decir, torpeza y descoordinación.
  • Un ensimismamiento que te lleva a volver una y otra vez sobre la situación que te ha provocado el bloqueo emocional o, por el contrario, su negación.
  • Descuido personal, incluso en los aspectos más básicos relativos a la higiene, el descanso o la alimentación.
  • Riesgo de caer en la adicción de alguna sustancia tóxica, como mecanismo para evadirte de la realidad.

 

Claves para superar la parálisis emocional

 

El bloqueo emocional, además de impedirnos avanzar o tomar decisiones, aumenta el sentimiento de frustración y el estrés. Una combinación peligrosa que, de prolongarse en el tiempo, puede acabar afectándote de una manera más profunda y grave. No permitas que este estado de confusión te domine, sobre todo, si tienes a tu alcance las claves para evitarlo.

 

1. Fomenta los pensamientos positivos

 

Ya hemos señalado que el bloqueo emocional está íntimamente ligado con la inseguridad. Cada vez que te venga a la cabeza una idea negativa sobre ti o tus capacidades, esfuérzate por recordar alguna de tus virtudes o cualidades para equilibrar la balanza.

 

2. Practica meditación

 

El Mindfulness u otras técnicas de meditación te permiten profundizar en tus sentimientos y controlar tus emociones. Además, te ayudan a reducir el estrés y la ansiedad que suelen acompañas al bloqueo emocional.

 

3. Muévete

 

Sabemos que en esta situación, lo que menos te apetece es tener actividad. Sin embargo, moverte es la forma más efectiva de romper la frustrante parálisis que conlleva el bloqueo emocional. Empieza por pequeños retos, como salir a comprar o sacar al perro, por ejemplo. Poco a poco, inconscientemente tu reactivación se va a incrementar porque irás recuperando la confianza en ti mismo.

 

4. Herramientas de evasión frente al bloqueo emocional

 

En los primeros momentos, cuando la intensidad de tu bloqueo es mayor, es conveniente que evites esos pensamientos o situaciones negativas que lo provocan. La idea es que desvíes tu atención y la focalices en algo que te produzca buenas vibraciones: planificar unas vacaciones, repasar la cartelera de cine o teatro para sacar entradas a una sesión, concentrarte en esa receta de cocina que te apetece probar o enfrascarte en el cuidado de tus plantas son opciones que funcionan.

 

El bloqueo emocional puede tener consecuencias negativas en nuestro bienestar físico y mental, especialmente si se prolonga en el tiempo. En Pensaments disponemos de experiencia en tratamientos terapéuticos que te ayudarán a superar este bache. ¡Tan sencillo como contactar con nosotros en nuestra página web!