La vida no es idílica, por supuesto que hay momentos para enfadarnos. Sin embargo, controlar el mal humor evitará que te sumas en un estado negativo continuado. ¡Dale una oportunidad a la sonrisa!
¿Por qué hace falta controlar el mal humor?
Piensa en esa mañana que abres la ventana y el cielo no puede estar más gris. El despertador ha sonado varias veces, hasta que no te ha quedado más remedio que levantarte. Te pruebas varias combinaciones de ropa y no consigues verte favorecido con ninguna. El café está helado, la tostada se ha quemado y… podríamos seguir hasta el infinito, describiendo detalles negativos que te van poniendo de mal humor.
Pero, ¿realmente, todo lo que te está pasando es tan negativo? Porque, la lluvia es una inmejorable noticia en estos tiempos de sequía. Y, si no oyes el despertador, es que estás durmiendo a pierna suelta. No encontrar ropa que te siente bien es la excusa perfecta para regalarte una sesión de compras. Y, de nuevo, podríamos seguir dándole la vuelta a cada uno de los argumentos que te han hecho sentirte malhumorado.
Sin duda, controlar el mal humor te sirve para afrontar la vida desde una perspectiva más optimista. Por supuesto, va a mejorar tus relaciones con otras personas. Y, sobre todo, te sentirás mejor, porque el mal humor no le sienta bien a tu bienestar físico, emocional y mental.
Consejos para mantener tu mal humor a raya
No te olvides de una premisa, hay momentos y situaciones en las que es lógico que te enfades, ¡claro que sí! Incluso, te diríamos que es saludable. La ira y la tristeza no dejan de ser emociones básicas del ser humano y cumplen una función esencial en nuestro equilibrio emocional.
Cuando hablamos de controlar el mal humor, nos referimos a un estado general de irritación, de malestar. Eso que refleja tan bien la expresión coloquial “ir por la vida con el ceño fruncido”. No vamos a entrar, al menos en este caso, en los detalles o las causas que explican ese malhumor. Seamos más prácticos y veamos cómo puedes tenerlo bajo control.
1. Controlar el mal humor cambiando de escenario
No se trata de salir huyendo, ¿o sí? Da igual, el caso es que, hacer algo tan sencillo como irte de la habitación, tomarte unos minutos y respirar, te evitará dar una mala contestación o tener una reacción de la que luego te arrepientas.
Sería más efectivo si llega un punto en el que eres capaz de reconocerlo, de explicar que sales porque te hace falta romper el bucle al que te puede llevar esa situación. Pero, esto es secundario. En una primera fase, lo importante es que des el paso.
2. La complicidad de tu entorno
Quizá, este punto tendría que haber precedido al anterior. Y es que, no siempre somos capaces de darnos cuenta de que vamos a tener un estallido de mal humor. Ahí, la colaboración de nuestro círculo de personas más cercanas se convierte en la mejor de las ayudas.
La idea es que acuerdes con ellos una señal, algo que solo sepáis vosotros. Un gesto que sirva para avisarte de que pares, que te vas a meter en un círculo de mal rollo evitable.
3. Mueve el cuerpo, despeja la mente
No pocas veces, el mal humor surge como respuesta a una acumulación de problemas y de agobios. El ejercicio físico es una vía perfecta para distraerte, para alejar de tu mente esas ideas que te están generando malestar.
Puedes optar por el deporte o, también, por practicar cualquier técnica de relajación. El caso es que, centrarte en tu cuerpo es una forma muy efectiva de liberar tu mente de pensamientos. Además, hay reacciones físicas al esfuerzo que mejoran tu estado de ánimo. Entre otras, la segregación de hormonas como la dopamina, la endorfina o la serotonina.
4. Sé positivo: ve la botella medio llena
Nada mejor que releer el inicio de este artículo para que tengas un ejemplo muy claro de cómo puedes acostumbrarte a ver el lado positivo de la vida. No te decimos que siempre sea tan fácil. Pero, puedes ejercitar esta actitud, siguiendo algunas pautas:
Controlar el mal humor solo va a tener efectos positivos en tu vida. No lo dudes, si te hace falta algo de apoyo, en Pensaments Psicólogos Mallorca nos tienes a tu lado. Contar con la orientación de psicólogos siempre es una opción.
Directora de Pensaments Psicólogos Mallorca
Psicóloga Colegiada B-01444
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Soy Marian Batle, psicóloga general sanitaria (COPIB B-01444) y directora de Pensaments Psicólogos Mallorca. Estoy especializada en Terapia Cognitivo-Conductual, Neurociencias, Terapias de Tercera Generación (ACT) y EMDR.
Acompaño cada proceso desde enfoques con base científica, para que el cambio se traduzca en una vida más plena y consciente.
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