Cómo manejar las discusiones sin dañar la relación de pareja

Las discusiones de pareja no son el problema, sino la manera en la que las gestionamos. Se puede y se debe discutir “bien”. No está mal que todos recordemos algunas claves para manejar estas situaciones.

 

Discusiones de pareja: una realidad inevitable


Mejor que seamos muy claros desde el principio, es imposible evitar que haya algún momento en el que discutas con tu pareja. Una afirmación que no es positiva ni negativa en sí misma. Simplemente, es importante asumir que durante la convivencia van a aparecer roces, conflictos o momentos en los que hay un desacuerdo con tu pareja.

 

Eso sí, tampoco hay que irse al extremo opuesto. El refrán “amores reñidos son los más queridos”, no puede convertirse en la definición más exacta de tu relación.

 

Con estas dos ideas, llegamos al meollo, a lo que queremos destacar y analizar con respecto a las discusiones de pareja. Por un lado, darles cierta normalidad. Pero, por otro, preocuparnos si su frecuencia e intensidad son crecientes. Ni que decir que, en caso de sobrepasarse ciertos límites verbales o de actitud, tienen que saltar las alarmas.

 

¿Por qué discuten las parejas?


Recordemos, una vez más, que una pareja no es un ente único, sino una suma de dos personas. Es decir, que nadie pierde su personalidad y su independencia. Por tanto, es lógico que haya disparidad de opiniones o de formas de actuar. De hecho, las relaciones son tan enriquecedoras, precisamente, porque nos permiten conocer otros puntos de vista.

 

Sin embargo, si no hay voluntad de llegar a acuerdos, de encontrar puntos de encuentro, parece que no tiene mucho sentido seguir en pareja. Una cosa es no hacerlo todo juntos y otra que, prácticamente, solo te veas con tu pareja por las noches al iros a la cama.


Además de las personalidades, hay otros factores que influyen y explican la aparición de discusiones de pareja.

 

  • La rutina. El día a día dista mucho de ser esa nube idílica de los primeros momentos de una relación.
  • Se acaba la fase del enamoramiento. El amor es un sentimiento que evoluciona, pasando por varias fases, cada una de ellas con unas características. Según va madurando, se gana en estabilidad y compromiso, pero se pierde ese estado de ensoñación del inicio, en el que todo era perfecto.
  • La pareja se ve afectada por todo lo que vivimos. Eso incluye los problemas en el trabajo, en otras relaciones, las decepciones… todo nos lo llevamos a casa, porque influye en nuestro estado de ánimo.


Claves para gestionar las discusiones de pareja


Ya sabes que vas a discutir con tu pareja y, más o menos, las causas de la aparición de esos conflictos. Pero, lo que realmente te interesa, es aprender a manejar esas situaciones para evitar que generen problemas en la relación. Se puede y no es complicado, como vamos a mostrarte.

 

1. ¿Por qué estoy discutiendo?


Es esencial que identifiques el motivo de la discusión. ¿Realmente hay una disparidad de opiniones o es que has llegado enfadado del trabajo y saltas con cualquier cosa? Si es el segundo caso, la discusión será totalmente improductiva, no llegaréis a nada.

 

Consejo: Si estás estresado o molesto por algo, es preferible evitar discutir. Es momento de un paseo, una ducha o cualquier actividad para despejar la mente.

 

2. Las palabras importan


Nos centramos en una discusión de pareja real, no por motivos externos. Aquí, una de las claves tiene que ver con las formas. Tendemos a discutir poniendo el foco en el otro y adoptamos planteamientos que pueden resultar hirientes. Hay que evitar expresiones que culpabilizan o atacan.

 

Consejo: En lugar de acusar con frases como “eres un vago” u “otra vez te has olvidado”, prueba con “me he sentido superado, cuando he visto lo que quedaba por hacer”, “me siento incapaz de asumir esto solo”.

 

3. El objetivo de las discusiones de pareja


Es trascendental que esta idea quede clara, no se discute para acabar teniendo razón, uno u otro. Las discusiones deberían ser el instrumento para llegar a un acuerdo. Por eso, hay que evitar los argumentos a la defensiva y los reproches.

 

Consejo: La solución no tiene por qué ser inmediata. Podéis llegar a un punto neutro, hacer una reflexión individual, contrastar si las decisiones que acordasteis funcionan y daros un tiempo para volver a hablar del tema.

 

Las discusiones de pareja acaban dañando la relación cuando se interpretan mal o se usan para herir. En Pensaments Psicólogos Mallorca sabemos que, a veces, el origen está más en tu interior que en la propia relación. Por eso, te recordamos que cuentas con la atención psicológica como una herramienta de ayuda.

Marian Batle

Directora de Pensaments Psicólogos Mallorca

Psicóloga Colegiada B-01444

Centro sanitario autorizado n. 4036

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Soy Marian Batle, psicóloga general sanitaria (COPIB B-01444) y directora de Pensaments Psicólogos Mallorca. Estoy especializada en Terapia Cognitivo-Conductual, Neurociencias, Terapias de Tercera Generación (ACT) y EMDR.

Acompaño cada proceso desde enfoques con base científica, para que el cambio se traduzca en una vida más plena y consciente.