Las emociones en los niños: ¿Cómo gestionarlas?

La gestión de las emociones en los niños es esencial para su propio bienestar. Pero, además, afecta a su futuro como adultos. Por eso, revisamos contigo las claves para que aprendan a manejar su emotividad.

 

El papel de las emociones en los niños


Hay que poner máxima atención en este asunto de las emociones en los niños. Su salud y equilibrio emocional pasa porque aprendan a entender lo que sienten y, sobre todo, a expresarlo.

 

Las rabietas y berrinches son las señales típicas de que un pequeño está en proceso de aprendizaje de esas habilidades emocionales, que todavía le dominan. Sin embargo, para valorar hasta qué punto está descontrolado o no, es imprescindible que tengas en cuenta la edad.

 

  • En sus primeros tres meses de vida, experimentan las llamadas “emociones de supervivencia”: llanto, disgusto e interés.
  • De los 4 a los 8 meses comienza a reírse con lo que le da placer e identifica los gestos de alegría en los adultos. Al final, ya distingue emociones negativas y positivas.
  • De 1 a 3 años comienza a desarrollar la capacidad de empatía. En el primer año, llora o ríe si ve que otros niños lo hacen. Hacia los 3 ya consigue identificar a las personas según la relación emocional que tiene con ellas.
  • Etapa de 4-6. El lenguaje es la herramienta que marca esta etapa. Le permite comprender la realidad, tomar conciencia de sus emociones y expresar sus sentimientos. En esta etapa debería empezar el control y gestión de las emociones en los niños.
  • De los 6-9 aumenta su mundo social y las experiencias afectivas. El autocontrol emocional empieza a desarrollarse.
  • 9-12 años: surgen los sentimientos contradictorios (amor-odio) y las emociones turbulentas a medida que se acercan a la adolescencia. Se vuelven más reservados.

 

Claves del aprendizaje de la gestión emocional infantil


Empezamos confirmándote algo que deberías saber, ¡no existen los padres o madres perfectos!

 

Y, la cosa se complica, porque los hijos no vienen con un manual de instrucciones para educarlos.

 

Bromas aparte, este subrayado es esencial porque, gran parte de los progenitores actuales, sufren en exceso, culpabilizándose convencidos de que no están a la altura. No pierdas ni un segundo con estos planteamientos, te impiden disfrutar de esta increíble etapa de la vida de tus hijos.

 

Claro que es normal que pierdas la paciencia ante alguna de esas rabietas infantiles antes citadas. Pero no debe ser tu reacción habitual. Que no es fácil, ya lo sabemos. Sin embargo, estos consejos van a ayudarte.

 

1. No hay que reprimir las emociones en los niños


Es imprescindible que borres totalmente de tu mente frases como “deja de llorar”, “te comportas como un bebé” y similares. Es probable que tu intención sea hacer que tu hijo no sufra. Pero es que, la tristeza es una emoción básica, tan importante como otras.

No ignores sus emociones, si no enséñale a convivir con ellas y, progresivamente, a controlarlas. Por ejemplo, ante las temidas rabietas, lo esencial es no reforzarlas. Deja que se le pase y entonces explicarle que, más que gritar, lo importante es que te cuente lo que no le gusta.

 

2. La importancia de identificar sus emociones


Películas como Del revés y, su secuela recién estrenada, Del revés II, son un excelente intento de que los niños identifiquen las emociones básicas y cómo les hacen sentir. Dependiendo de la edad de tu hijo, este tipo de apoyos te pueden ayudar mucho a trabajar la gestión emocional.

En cualquier caso, usando los apoyos que creas, la clave es que comiencen a reconocer las distintas emociones. Te recordamos que pueden empezar a hacerlo a partir de los 2 años. La idea es que empiecen a ponerles nombre. Estos ejemplos pueden orientarte:

 

  • Estoy enfadado porque me has hecho volver del parque.
  • Cuando me dejas solo, tengo miedo.
  • Soy muy feliz porque vas a jugar conmigo.


3. Comunicación y empatía


De nuevo, el papel de la palabra y de usar ejemplos asequibles a su nivel de desarrollo es esencial para trabajar las emociones en los niños. Un paso trascendental es que entiendan cómo sus acciones o actitudes afectan a los demás. Puedes potenciar esa empatía, haciendo que se pongan en la piel del otro:

 

  • Si insulta a un amigo, pregúntale cómo se sentiría él en ese caso.
  • Cuando no quiere compartir algo con su hermano pequeño, haz que se imagine qué pensaría si tú se lo haces a él cuando te pide que le dejes usar tu móvil, por ejemplo.


La gestión de las emociones en los niños es una pieza fundamental de su crecimiento personal.

Si tienes dudas sobre cómo enfocarlo, recuerda que en Pensaments Psicólogos Mallorca tenemos un equipo de expertos en Psicología, siempre dispuestos a acompañarte en este proceso.

Marian Batle

Directora de Pensaments Psicólogos Mallorca

Psicóloga Colegiada B-01444

Centro sanitario autorizado n. 4036

Tel. y Whatsapp: 638 54 00 60

Carrer de Sant Miquel, 46, 2º

www.pensaments.es 

 

Soy Marian Batle, psicóloga general sanitaria (COPIB B-01444) y directora de Pensaments Psicólogos Mallorca. Estoy especializada en Terapia Cognitivo-Conductual, Neurociencias, Terapias de Tercera Generación (ACT) y EMDR.

Acompaño cada proceso desde enfoques con base científica, para que el cambio se traduzca en una vida más plena y consciente.