Qué son las emociones reprimidas y cómo afectan a tu bienestar

Los problemas no desaparecen porque los escondamos. El mismo proceso es aplicable a las emociones reprimidas. No las dejas salir, pero ahí están. Poner el esfuerzo en la gestión emocional es lo que realmente nos ayuda.

 

Entendiendo qué son las emociones reprimidas


De forma generalizada, en cualquier civilización o cultura se ha entendido que el tema de las emociones es algo privado e incontrolable. Por tanto, lo aconsejable era no mostrar tus sentimientos públicamente.

 

Una persona madura y bien educada se contenía, sin manifestar lo que sentía. Esas demostraciones de risas o de llantos, de enfado o de miedo solo podían explicarse en individuos débiles y sin capacidad de controlarse. Y, por supuesto, por eso había que ir educando ya desde niños a reprimir las emociones.

 

Probablemente, hay una parte de esta confusión que se explica por esa idea de concebir al ser humano como un ente dividido en mente y corazón. Una separación, además, en la que el cerebro y los pensamientos eran lo importante, lo que nos diferenciaba como especie. Mientras, las emociones eran algo así como los restos de la irracionalidad. Como consecuencia, cuanto más evolucionados, menos sentimentales y más sesudos.

 

¿Por qué reprimimos las emociones?


Afortunadamente, con aportaciones inestimables de otras disciplinas, especialmente la Neurociencia, se han descubierto las conexiones y circuitos del cerebro en relación con el funcionamiento de las emociones. Así, ya tenemos claro que lo que sentimos es una parte esencial de cómo somos y que están muy lejos de ser reacciones automáticas sobre las que no tenemos control.

 

Sin embargo, este conocimiento no conlleva que dejen de existir las emociones reprimidas. Esas que no queremos escuchar o que consideramos insustanciales, sin importancia. ¿Por qué?

Pues, en el caso de las emociones negativas, en muchas ocasiones porque pensamos que ignorarlas ayuda a que desaparezcan. Pero, ¡cuidado! También reprimimos las emociones positivas.

 

  • Sobre todo, se trata de la consecuencia de un fallo educacional. Se sigue transmitiendo a los niños y niñas mensajes como “no hay que llorar”.
  • Las ocultamos porque pensamos que no serán comprendidas por otros y solo pueden traernos incomprensión.
  • Nuestra mente tiende a protegernos del dolor o de lo que nos produce malestar.


El error de reprimir las emociones


Como decíamos, hay distintos motivos que explican la existencia de emociones reprimidas. Sin embargo, de lo que no hay duda es de que este mecanismo de ocultación no resuelve nada. Es más, suele tener efectos negativos que veremos a continuación.

 

Pero, para que visualices este error, nada mejor que un ejemplo:

 

SITUACIÓN: tienes la habitación totalmente desordenada, con ropa tirada por todas partes. Te agobia un montón, entre otras cosas porque no encuentras nunca lo que buscas. La manera más rápida que encuentras de solucionarlo es ¡meter amontonadas todas las prendas de cualquier forma dentro de un armario! No lo ves, es evidente, pero ahí sigue el desorden.

 

RESULTADO: desde luego, no has organizado nada, por lo tanto, sigues sin encontrar tu ropa, así que tu agobio es el mismo. Por cierto, lo más probable es que todas las prendas se te vengan encima cuando abras las puertas del armario. Y, si pensamos en consecuencias, lo que va a suceder es que las prendas se deterioren porque no las guardas en buenas condiciones.

 

Así que, valiéndonos de este ejemplo, tenemos que pensar que lo único útil es aplicar una especie de método Marie Kondo sobre nuestras emociones reprimidas. Esta famosa autora japonesa nos propone un sistema para organizar nuestras casas. Similar a la gestión de las emociones que nos ayuda a identificar, entender, jerarquizar y manejar lo que sentimos.

 

Cómo afectan las emociones reprimidas a tu bienestar


Pocas dudas quedan sobre la poca eficacia que tiene reprimir las emociones. Sin embargo, aún queda algo más por explicar y es cómo nos afectan. Para empezar, dependiendo del tiempo de ocultamiento y de la intensidad de esa emoción, es posible que te produzca efectos físicos similares a los de un ataque de ansiedad o estrés. Es decir, dolor de cabeza o problemas digestivos o tensión muscular, entre otros.

 

Pero, como psicólogos, nos interesan especialmente las consecuencias que tienen sobre tu bienestar emocional. Básicamente, lo que sucede es que esas emociones reprimidas se cuelan en tu memoria de forma inconsciente y te hacen reaccionar de manera sorpresiva, sin entender lo que haces. También, minan tu autoestima y bajan tu estado anímico.

 

Desde Pensaments Psicólogos Mallorca te mandamos un mensaje de apoyo. Las emociones reprimidas son una realidad mucho más frecuente y extendida de lo que piensas. Pero, sobre todo, puedes aprender a gestionarlas. La orientación de un psicólogo te permitirá avanzar y conseguirlo.

Marian Batle

Directora de Pensaments Psicólogos Mallorca

Psicóloga Colegiada B-01444

Centro sanitario autorizado n. 4036

Tel. y Whatsapp: 638 54 00 60

Carrer de Sant Miquel, 46, 2º

www.pensaments.es 

 

Soy Marian Batle, psicóloga general sanitaria (COPIB B-01444) y directora de Pensaments Psicólogos Mallorca. Estoy especializada en Terapia Cognitivo-Conductual, Neurociencias, Terapias de Tercera Generación (ACT) y EMDR.

Acompaño cada proceso desde enfoques con base científica, para que el cambio se traduzca en una vida más plena y consciente.