Habilidades comunicativas: ejemplos y ejercicios

Desarrollar nuestra faceta social de manera satisfactoria depende de nuestras habilidades comunicativas. Pasamos gran parte de la vida interactuando con otras personas y la herramienta que tenemos para transmitir deseos, emociones y pensamientos es la comunicación. Más allá de tu potencial innato, estas habilidades comunicativas se pueden ejercitar y mejorar. ¡Veamos cómo!

 

Ejemplos de habilidades comunicativas

 

¿Sabes exactamente a qué nos referimos cuando hablamos de habilidades comunicativas? No son otra cosa que un conjunto de aptitudes que nos sirven para relacionarnos, propiciando un diálogo fluido, que evita o minimiza la posibilidad de que se produzcan malentendidos o enfrentamientos innecesarios.

 

Comunicarse no es un mero intercambio de información. Para que sea un acto realmente humano y enriquecedor, debe estar asentado o complementado por ciertas competencias, lo que denominamos habilidades comunicativas. Estas son las principales:

 

1. Claridad, sin titubeos

 

Dentro del marco imprescindible del respeto a los demás, es esencial que aprendas a manifestar tus ideas sin rodeos, sin enmascararlas. Tienes que demostrar que estás seguro de lo que dices y transmitirlo con claridad para que no dé pie a confusas interpretaciones.

 

2. La educación como pilar de las habilidades comunicativas

 

Ya lo insinuamos en el apartado anterior, pero es importante subrayar que el marco para desarrollar cualquier acto comunicativo debe ser el del respeto. Tu tono de voz, las expresiones que eliges y respeto de los turnos de palabra son imprescindibles para establecer un diálogo constructivo.

 

3. Saber escuchar

 

El proceso comunicativo, desde la Lingüística, se define porque cuenta con estos elementos: emisor, receptor, mensaje, canal y código. ¿Recuerdas cuando estudiaste Lengua en el colegio? Es una manera muy sencilla de explicarte que no hay comunicación posible, por muy bien que transmitas y muy claros que tengas tus argumentos, si no interviene el otro actor de la comunicación. Y debe ser un proceso en el que se intercambian los papeles, escuchas y hablas.

 

Por cierto, fíjate que en todo momento usamos el verbo “escuchar”, porque implica una atención e interés por lo que cuenta la otra parte. De hecho, lo recomendable es una escucha activa, en la que reaccionas y demuestras que escuchas.

 

4. La asertividad

 

Otro de los pilares de las habilidades comunicativas es la asertividad, es decir, la capacidad de transmitir tus ideas desde el equilibrio, sin tener actitudes pasivas o agresivas. Cuidado, no tienes que confundir la asertividad con la razón absoluta. Puedes defender tus planteamientos con seguridad y convicción, pero dejando la mente abierta para aceptar otros argumentos e, incluso, acabar reconociendo que te equivocas.

 

5. Incluye la paciencia entre tus habilidades comunicativas

 

Nunca se sabe qué persona está enfrente cuando establecemos un diálogo o una exposición de nuestras ideas. No des por sentado que tiene que reaccionar inmediatamente, puede que le cueste algún tiempo comprenderte. Sé paciente, no te aceleres, si tienes que repetir un argumento, hazlo.

 

Ejercicios para mejorar tus competencias comunicativas

 

El primer consejo para desarrollar tus habilidades comunicativas es muy básico: la lectura. Nunca nos cansamos de ensalzar todos los beneficios que nos proporciona leer de forma regular. No importa tanto qué libros eliges, como que sea un hábito cotidiano en tu vida. Y, cuanto antes empiece un niño o niña a leer, mejor. Por cierto, la escritura es el complemento perfecto a la lectura.

 

Pero, si quieres profundizar en tus habilidades comunicativas de una forma más directa, estos ejercicios son muy útiles.

 

1. Las grabaciones

 

En estos tiempos tecnológicos, todos tenemos a mano un móvil con el que grabarnos. Visualizarte y escucharte simulando una presentación o exposición, te ayuda a identificar tus fallos y a corregirlos.

 

2. El juego de roles

 

Practica tus habilidades comunicativas poniéndote en el papel de distintos personajes. Es muy enriquecedor que asumas las características de una persona muy distinta a ti y sepas argumentar eficazmente desde esa perspectiva.

 

3. Juegos compartidos

 

¿Por qué no aprovechar para profundizar en las habilidades comunicativas con otras personas? Hay juegos que, a la vez que nos entretienen, desarrollan esas herramientas imprescindibles para comunicarnos. Tres ejemplos son:

 

  • Los ojos vendados: un miembro de la pareja intenta salvar obstáculos a ciegas, solo guiándose por lo que le explica su compañero.
  • El malentendido: de espaldas, un jugador dibuja un objeto con la descripción que el otro va dándole.
  • ¿Quién soy? Es el divertido juego en el que llevas una carta en la frente, que tú no ves, con el nombre de un personaje y tienes que descubrir quién eres haciendo preguntas a los otros jugadores.

 

Las habilidades comunicativas son tu mejor aliado para interactuar con cualquier persona, en el ámbito social, laboral o familiar. En Pensaments Psicólogos Mallorca apostamos por darle a esta faceta un espacio relevante en el proceso de desarrollo de todas las personas. En nuestra consulta de atención psicológica, desde luego, te ayudamos.