Sin duda, no es la primera vez que oyes eso de “yo soy así, te lo he avisado”. Por más que lo usemos, no nos exime de practicar la responsabilidad afectiva. ¿Qué es? Te lo explicamos.
La importancia de la responsabilidad afectiva
En más de una ocasión, hemos analizado los pilares que definen una relación sana y la diferencian de otros supuestos, como las dependencias emocionales o tóxicas. Básicamente, conviene recordar que tus necesidades no pueden convertirse en una especie de justificación de tus exigencias, ni puede plantearse la relación casi en términos de chantaje.
El amor o el cariño no lo justifica todo. Es importante, por supuesto. Pero solo adquiere su verdadera dimensión si se desarrolla en un contexto de responsabilidad afectiva. Esta no es otra cosa que tener conciencia de cómo afectan tus sentimientos y reacciones a las personas con las que estableces una relación. Su premisa principal es ser claro y coherente, manteniendo una comunicación honesta sobre nuestros sentimientos. Pero con delicadeza, teniendo en cuenta cómo van a afectar al otro.
Los ejes en los que se asienta una gestión responsable de los afectos son:
Cómo actúa una persona responsable afectivamente
¡Cuidado! Suele ocurrir que, cuando un concepto se pone de moda, como es el caso de la responsabilidad afectiva, se produce una confusión que suele moverse con exceso justo hacia el otro extremo. Y, en este campo de los sentimientos y las emociones, las consecuencias pueden ser serias. Así que, mejor aclarar qué es y qué no es responsabilidad afectiva. Te clarificará mucho su significado.
Vamos a poner algunos ejemplos muy sencillos, pero en los que se visualiza perfectamente qué es la responsabilidad afectiva:
La irresponsabilidad afectiva
La otra cara de la moneda son estas situaciones, que manifiestan lo que no es una actuación afectiva responsable:
La responsabilidad afectiva es imprescindible para establecer vínculos estables y enriquecedores con otras personas. Adquirirla es un proceso que requiere de tu voluntad, un esfuerzo que te compensará a nivel personal y, también, hará que mantengas relaciones más satisfactorias y saludables. En Pensaments Psicólogos Mallorca cuentas con ese apoyo psicológico que te facilita encauzar este aprendizaje.
Directora de Pensaments Psicólogos Mallorca
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Soy Marian Batle, psicóloga general sanitaria (COPIB B-01444) y directora de Pensaments Psicólogos Mallorca. Estoy especializada en Terapia Cognitivo-Conductual, Neurociencias, Terapias de Tercera Generación (ACT) y EMDR.
Acompaño cada proceso desde enfoques con base científica, para que el cambio se traduzca en una vida más plena y consciente.
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